Una generación que no entiende lo que lee: Evidencia y soluciones para América Latina y el Caribe
15 de junio de 2026

Saber leer es la base de todo lo que una persona puede aprender, lograr y ser. Sin esa habilidad, las puertas de la educación, el trabajo y la vida plena se cierran desde temprano. En América Latina y el Caribe, 7 de cada 10 estudiantes termina la primaria sin alcanzar el nivel mínimo de comprensión lectora. Las causas son varias, pero una de ellas poco se nombra: en muchas aulas no se enseña a leer con el método adecuado.
Durante el webinar «Una generación que no entiende lo que lee: Evidencia y soluciones para América Latina y el Caribe», co-organizado por el Banco Mundial, GEEAP, Foreign, Commonwealth & Development Office (FCDO) del Reino Unido, UNICEF y SUMMA, líderes educativos y expertos y expertas discutieron los hallazgos del informe «Enseñanza eficaz de la lectura en países de ingresos bajos y medios», cuya versión en español se lanzó en este espacio, y cómo transformar la evidencia en acciones concretas de política pública.
El espacio fue moderado por Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Roberto Benes, director regional para América Latina y el Caribe de UNICEF. Luego, Horacio Alvarez y Jaime Saavedra, coautores del informe y especialista de educación del Banco Mundial, presentaron el informe. A continuación, fue el momento del panel de expertos y expertas internacionales, constituido por Sir. Nick Gibb, ex ministro de Estado para las Escuelas del Reino Unido; Mónica Ospina Londoño, Secretaria de Educación de Antioquia, Colombia; Rossieli Soares, Ex ministro de Educación de Brasil; y Javier González, director de SUMMA.
América Latina enfrenta una profunda crisis de aprendizaje que ya era evidente antes de la pandemia, sostuvo Jaime Saavedra. «Más de la mitad de los niños de 10 años no logran leer y comprender un texto simple, una habilidad fundamental sobre la que se construyen todos los demás aprendizajes. Esta situación refleja una brecha significativa respecto de países que han logrado avances sostenidos en educación y pone de manifiesto la urgencia de fortalecer las competencias básicas de lectura en toda la región», dijo.
Para revertir este escenario, Saavedra planteó cuatro prioridades clave: fortalecer el apoyo a los docentes para enfrentar la complejidad de la enseñanza actual; garantizar que todos los estudiantes dispongan de materiales de lectura oportunamente; mejorar los sistemas de evaluación y seguimiento de los aprendizajes desde el aula; y promover métodos de enseñanza de la lectura respaldados por evidencia científica. En este sentido, destacó la importancia de comprender qué indican hoy las ciencias de la lectura sobre las prácticas más efectivas para enseñar a leer, especialmente en contextos de ingresos bajos y medios.
Javier González, por su parte, subrayó que la crisis de lectoescritura no es únicamente un problema educativo, sino también un desafío democrático y de desarrollo para América Latina. A pesar de décadas de independencia, muchos países aún no logran garantizar que todos los niños aprendan a leer y escribir, una condición esencial para la autonomía, la participación ciudadana y el ejercicio pleno de las libertades. Sin embargo, destacó una noticia alentadora: existen soluciones efectivas basadas en evidencia y al alcance de los sistemas educativos.
Asimismo, González enfatizó que los avances en lectoescritura dependen principalmente del fortalecimiento del núcleo pedagógico y no exclusivamente de la tecnología. Señaló la necesidad de contar con una enseñanza explícita, sistemática, integral e inclusiva, acompañada por una mejor formación docente, sistemas de evaluación más robustos y mecanismos permanentes de apoyo a las escuelas. También destacó experiencias regionales que muestran avances concretos e iniciativas llevadas adelante por SUMMA, como la alianza público-privada en Granada, para impulsar políticas sostenibles de alfabetización a largo plazo.
Sobre el reporte
El reporte«Enseñanza Eficaz de la Lectura en Países de Ingresos Bajos y Medios: Lo que Muestra la Evidencia», ha sido elaborado por un grupo de expertos en alfabetización y cuenta con el respaldo del Panel Asesor Global sobre Evidencia Educativa (GEEAP por sus siglas en inglés), convocado por la FCDO, el Banco Mundial y UNICEF, con el apoyo de la secretaría del GEEAP, y muestra con precisión qué funciona para que los niños y niñas aprendan a leer.
El estudio, que está basado en 151 estudios en más de 167 idiomas, parte de una pregunta central: ¿por qué tantos niños no aprenden a leer, a pesar de años de escolarización? La respuesta apunta principalmente al uso de métodos de enseñanza desactualizados y no respaldados por la evidencia, combinado con factores como falta de materiales, capacitación docente insuficiente, alto ausentismo y enseñanza en idiomas que los niños no dominan.
El informe examina el estado actual de la enseñanza de la lectura, identifica las causas de la crisis y presenta evidencia de que adoptar métodos pedagógicos basados en la ciencia puede mejorar significativamente los niveles de lectura.
Principales hallazgos
- Pese a varios años de escolarización, una gran parte de los niños en países de ingresos bajos y medios no aprende a leer. Una de las causas centrales de esta crisis —y de las que menos se reconocen— es el uso de métodos inadecuados: muchos sistemas educativos siguen utilizando enfoques obsoletos que la investigación ha demostrado ineficaces, o carecen de una orientación clara sobre cómo enseñar a leer.
- La ciencia es contundente: a diferencia del lenguaje hablado, leer no se aprende de forma natural —debe enseñarse de manera explícita y sistemática—, y sus principios son en gran medida universales, aplicables en distintos idiomas y contextos. La evidencia, basada en 151 estudios en más de 167 idiomas, confirma que la enseñanza de la lectura debe ser explícita, sistemática e integral, abordando todas las subhabilidades clave de la lectura.
- Lograrlo es posible, rápido y de bajo costo: la enseñanza de la lectura basada en evidencia está entre las intervenciones educativas más costo-efectivas; puede producir mejoras grandes en plazos razonables y reduce gastos posteriores como la repetición, la deserción y los programas de recuperación.
Principales recomendaciones
- Asumir un compromiso nacional explícito de garantizar que todos los niños se conviertan en lectores competentes, adoptando métodos de instrucción basados en evidencia como política de Estado.
- Elegir el idioma de enseñanza adecuado y dar a los niños el apoyo necesario para aprender a leer en él: la evidencia muestra que se aprende mejor primero en la lengua materna, y más de un tercio de los niños de estos países aprende a leer en un idioma que no habla o no comprende bien.
- Impartir una enseñanza explícita, sistemática e integral en las seis habilidades clave de la lectura —lenguaje oral, conciencia fonológica, fonética sistemática, fluidez lectora, comprensión lectora y escritura—, asegurando que los niños tengan tiempo suficiente para practicar y que la instrucción avance paso a paso, sin dejar que los estudiantes «adivinen» el proceso.
- Invertir en la implementación efectiva: dotar a los docentes de materiales claros y fáciles de usar, formación inicial sólida y acompañamiento pedagógico continuo, adaptando la instrucción a las características específicas de cada idioma, sin perder fidelidad a los principios universales que la evidencia respalda.
Mira el webinar completo: https://www.bancomundial.org/es/events/2026/06/03/una-generacion-que-no-entiende-lo-que-lee-america-latina-educacion#tabs-c6ab6a7279-item-8e3f714e41-tab





























































































































