La importancia de promover la diversidad cultural y lingüística a través de la educación
1 de marzo de 2024

El 1 de marzo de cada año se celebra el Día Internacional de la Inclusión Social y la Cero Discriminación, una iniciativa creada por la ONU que busca impulsar un mundo más justo e igualitario, sin ningún tipo de discriminación ya sea por discapacidad, edad, género, orientación sexual, entre otras.
En SUMMA, trabajamos para impulsar la justicia social mediante la promoción del derecho a la educación, con especial atención hacia los grupos más desaventajados e históricamente excluidos de la sociedad. Y ratificamos la necesidad de seguir trabajando para construir una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
“Aún existe una definición sumamente limitada del concepto de inclusión, muy atada a temas como pobreza, discapacidad y género. Pero tenemos que entender a la inclusión como la capacidad de reconocer, valorar y construir sobre las diferencias”, indicó Javier González, Director de SUMMA.
Las crisis económicas, sanitarias y migratorias, las catástrofes naturales, los conflictos bélicos, la pandemia por Covid, impactaron e impactan directamente en la educación aumentando los índices de exclusión educativa. A continuación te dejamos algunos datos que evidencian esta problemática:
Durante la pandemia, los problemas generales de acceso y continuidad de la enseñanza se vieron exacerbados por las desigualdades sociales más estructurales que afectan a los países de la región. Así, en contextos escolares de mayor vulnerabilidad y escasez de recursos, se observó una mayor interrupción del acceso y la continuidad de las clases, viéndose vulnerado de manera muy importante el derecho a la educación. Esta situación profundiza las brechas educacionales existentes previamente entre los distintos grupos socioeconómicos. Según el estudio regional «La Voz Docente», realizado por SUMMA y la OECS en 21 países de América Latina y el Caribe, 64,8% de los 200 mil docentes encuestados percibió que la asistencia estudiantil disminuyó durante este periodo, siendo mayormente constatada por profesores de estudiantes de menor nivel socioeconómico (NSE).
En esta misma línea, la encuesta identificó una fuerte preocupación (56,7% de los docentes) por el riesgo de exclusión educativa de estudiantes durante la pandemia. Este riesgo se percibió aún más entre docentes trabajando en escuelas de menor NSE (59,6%).
En cuanto al nivel socioeconómico, este influye profundamente en el acceso a la educación y terminalidad educativa de los estudiantes. Según el Informe GEM 2020 para América Latina y el Caribe realizado por SUMMA y UNESCO, las probabilidades de que los alumnos y las alumnas del 20% más rico de la población finalicen el segundo ciclo de secundaria eran, en promedio, cinco veces más altas que las de los alumnos y alumnas del 20% más pobre.
En este mismo informe, se constató que la identidad y origen de un estudiante estaban directamente relacionados con sus oportunidades de educación. Por ejemplo, en Panamá, en 2016, el 21% de los estudiantes varones indígenas de entre 20 y 24 años habían finalizado la escuela secundaria, frente al 61% de sus pares no indígenas. En cuanto a estudiantes con discapacidad, en promedio, los adolescentes de entre 12 y 17 que pertenecían a este grupo tenían un 10% menos de probabilidades de asistir a la escuela que los que no tenían ninguna discapacidad.
También el reporte hizo un llamado a las escuelas para que sean más inclusivas. Por ejemplo, una encuesta realizada en el 10% de las escuelas de Jamaica mostró que sólo el 24% tenía rampas y el 11% tenía baños accesibles. El reporte también resaltó que es necesario abordar urgentemente el problema de la intimidación: Las personas jóvenes LGBTI de siete países que la sufren tienen más del doble de probabilidades de no asistir a la escuela que el resto de sus pares.
Además, se dejó en evidencia la necesidad de entregar capacitaciones para los profesores en temas de género y orientación sexual. En Granada y en Saint Kitts y Nevis, las y los docentes todavía están mal preparados para intervenir e impedir el acoso a alumnos y alumnas por motivos relacionados con la orientación sexual, la identidad y la expresión de género, teniendo en cuenta en particular que las leyes tipifican como delito las relaciones homosexuales.
El escenario educativo presenta todavía enormes desafíos para garantizar el derecho a una educación inclusiva, equitativa y de calidad. La recuperación de aprendizajes, la dimensión socioemocional para el bienestar de estudiantes y docentes, el acompañamiento pedagógico y desarrollo profesional de los docentes, la innovación educativa para la inclusión, el financiamiento inteligente también con una perspectiva de equidad, son todos temas que deben seguir presentes en las mesas de discusión y toma de decisiones en toda la región.




























































































































